Partida de Dominó
Juan Antonio Llanes
Urgen estrategias para reposicionar el destino turístico
Hola “valedores”. Algo se tiene que hacer -y pronto- para contrarrestar el efecto que ocasionó el derrumbe de la estructura del puente del río Ameca, ya que la percepción, sobre todo en la zona metropolitana de Guadalajara es que la zona de Puerto Vallarta representa un riesgo para visitarse porque por allá dicen, que estamos incomunicados, oigan si de por sí la imagen del destino turístico resiente los cruentos sucesos de los últimos días donde se ha involucrado la delincuencia organizada, (por allá creen que vivimos en un estado de sitio), hechos que repercuten, negativamente por supuesto, en los mercados turístico.
Preocupa la inseguridad
Hola “valedores”. Antes de iniciar la “partida”, habrá que subrayar con preocupación, que el asunto de la inseguridad pública y las consecuencias para la imagen del destino turístico no es un asunto menor que pueda “taparse con un dedo”, como lo expresó ya el regidor Héctor Gallegos de Santiago, una opinión que desafortunadamente muchos compartimos- y que desearíamos equivocarnos-, pero los acontecimiento nos demuestran casi a diario, que el entorno local y regional no es ajeno a la situación que vive el país (“matadera” a granel), nada más que si por allá son notas policíacas, por este rumbo, además del temor que provoca en la población, resulta material argumentativo para que la oficina consular “gringa” aproveche y siembre desconfianza en los potenciales mercados de turistas y saben, este importante sector para la economía del puerto es altamente susceptible a escenarios como el que se está generando si antes no le ponen remedio, la federación, el estado y por supuesto el municipio.
Urgente: someter los actos violentos en la ciudad
Hola “valedores”. Vaya tormenta de ayer y no solo la de Frank, sino los sucesos violentos que presenciamos. Tristemente, la ciudad vuelve a ser “foco de atención” en el exterior y no por las “geniales” propuestas promocionales para impulsar el turismo hacia la región, que va, ahora la “comidilla” en todos los lugares es el sangriento suceso perpetrado ayer por la madrugada. Algo está sucediendo en el otrora tranquilo “pueblito típico” donde en forma recurrente se presentan hechos lamentables que ponen en estado de zozobra a los vallartenses.
Un alto a los desempeños corruptos en las oficinas públicas
Hola “valedores”. “Haiga sido como haiga sido” -una frase inmortal del ilustre pensador guzmanense Alberto Cárdenas- pero es mandatorio, para la oxigenación de un área expuesta a corruptelas como lo es Padrón y Licencias (vamos, también en adquisiciones, inspección en obras públicas, ecología, permisos, tesorería que fácilmente se enredan con “gestores” serían “bienvenidos) que el gobierno de la ciudad a través del contralor municipal Miguel Ángel Rodríguez Curiel se avoque a comprobar la veracidad de tantas acusaciones que se hacen contra el desempeño del personal y jefes de esa dependencia, digo porque tiene las facultades para efectuar esta auditoría y no esperar que de “arriba” le ordenen que es lo que tiene que hacer, y no solamente ahí sino donde se detecten o señalen irregularidades.
Ya es tiempo que los regidores dejen enconos, muestren voluntad y funcionen en forma colegiada
Dentro de todos los grupos donde concurren diferentes opiniones e ideologías, el respeto a esas divergencias y a la correlación de representatividades – fuerzas políticas-, resultan premisas que fundamentan la corresponsabilidad en la toma de las decisiones de los miembros de dichas asociaciones o colectividades.
Las consecuencias de una mala decisión
Qué tal “valedores”. Si bien resultaría un asunto más bien doméstico, porque finalmente los últimos responsables son el director de corporación, Antonio García Rojas, y el alcalde Salvador González, las consecuencias de una mala decisión, a favor o en contra de la remoción del subdirector administrativo Adrián Gómez Meza, incidirán en el desempeño de los agentes responsables de patrocinar el respeto de las garantías individuales, el orden, previniendo la comisión de infracciones, y con ello, la paz pública del municipio.
El gobierno municipal hizo bien en atender el reclamo de los policías
Hola “valedores”. Estaba visto. En el asunto del movimiento de elementos de la corporación policiaca municipal que se manifestaron en días pasados exigiendo una serie de reivindicaciones, la mayoría de estas peticiones, justificables, además que se otea se entremezclan intereses de tipo político, también luce como una bandera que pretenden enarbolar algunos malos policías que por anómalas conductas, estaban a disposición de sus superiores y sobre ellos pende la guillotina.
Ante la falta de recursos, un gobierno de contacto directo con la ciudadanía
Hola “valedores”. Está visto que la administración de Salvador González coexistirá a lo largo de su gestión con la falta de recursos económicos para llevar a cabo las obras proyectadas y otras que le son solicitadas por la población, y no se ven buenos horizontes, dado el tamaño de la deuda que se tiene que pagar y a la situación económica que vive el país que obliga a la Federación y al Estado realizar recortes presupuestales a “madres”.
Mientras se azota la delincuencia, los políticos privilegian la “grilla”
Que tal “valedores”. En qué país nos tocó vivir verdad de Dios. Ante la dimensión del problema de la inseguridad pública que golpea a los mexicanos y sus instituciones, y cuando la ciudadanía espera que los gobernantes dedican sus energías y recursos para abatir el flagelo de la delincuencia en todos sus niveles, vemos preocupados que los políticos de todos colores y tamaños resaltan más sus intereses partidistas y privilegian las confrontaciones entre unos y otros que atender los compromisos con la población y uno de ellos es la protección y salvaguarda de bienes e integridades.
En el asunto de la “inseguridad pública, ¿quiénes son los demagogos, la Federación o los municipios?
Hola “valedores”. Está más que visto que la descomposición que priva dentro de las corporaciones policiacas resulta uno de los principales escollos que enfrentan las autoridades para abatir los altos índices de criminalidad que se observan a lo largo y ancho del país.













