Desde mi balcón
Nacho Cadena
27/04/2012
Bosque de la primavera: Motivo de reflexión
Las noticias como el incendio del Parque de la Primavera deben hacernos reflexionar. Es una tragedia perder casi 10.000 hectáreas de bosque.
DESDE MI BALCÓN
La reflexión se me antoja hacerla desde dos ventanas, con dos formas de mirar las cosas. El daño ecológico no tiene medida, la pérdida de calidad de vida presente y futura es inmensa, las repercusiones en la alimentación por falta de agua, en el clima, en la calidad del aire que se respira, en la conservación de la diversidad y por tanto de la armonía en el devenir diario, son daños irreversibles…un metro cuadrado de bosque que se pierde, en el tiempo y en el espacio, no es renovable, aunque se vuelva a forestar, el tiempo, lo que se tarda en renovarse, el daño en el entretanto, lo dicho, no es renovable.
Todos sabemos aunque no hacemos caso a lo que sabemos, porque no lo sentimos, que el deterioro de la naturaleza, de los bosques, de los ríos, de los arroyos, de los mares, de las costas, de las playas, de los senderos, de los árboles, de los animales, del equilibro natural, todos sabemos que a la larga o a la corta ese deterioro causará estragos en la calidad de vida, en la salud, en la alegría de todos los seres humanos y vivientes; parece ser que esto sucederá más bien a la corta. Es tal la agresión al medio ambiente que la degeneración se multiplica geométricamente.
Me parece, y no lo comprendo, que los autoridades, en todos los niveles, los gobernantes no creen en esto, y si lo creen, no actúan en consecuencia. No se legisla para proteger, no se planifica, no se organiza, no se prevén fondos suficientes, inclusive no parece ser de interés personal de las autoridades. Ejemplo, en la desgracia de la Primavera, la presencia de las autoridades máximas estatales fue tardía y a nivel federal el Presidente prefirió estar en Houston recibiendo “un premio” a estar presente en el lugar de los hechos lidereando las labores del control del incendio y solucionando los problemas inmediatos.
EL LENGUAJE DE LA NATURALEZA
Incendios de bosques, temblores fuertes, frecuentes y repetitivos, movimientos telúricos donde no había, sequías espantosas, temperaturas nunca antes vistas y hasta las erupciones del Popo y del Nevado de Colima, parecen ser mensajes mudos de la naturaleza; ella que ha sabido aguantar el dolor de las agresiones, pero que ahora de alguna manera, generosamente, quiere advertirnos, que si la cosa sigue así, los únicos perjudicados seremos los seres humanos, los hombres y las mujeres, los viejos y los jóvenes, las familias, tú y yo y nuestras propias familias.
EN GUADALAJARA
Me cuentan que la reacción de los ciudadanos, de los padres y madres de familia, de los estudiantes en Guadalajara fue notoria y plausible. La ciudad se cubrió de humo y de ceniza, el aire se contaminó con el incendio, la respiración se hizo difícil. Un puñado de encargados del cuidado del bosque, sin medios, sin equipo, sin herramientas, sin trajes oficiales y especiales, sin comer, se enfrentaron al fuego con valentía y con mucha decisión.
Fue entonces que las fuerzas ciudadanas, se suman al esfuerzo, voluntarios controla fuego, llevaron agua, alimentos, algunos equipos, víveres y sobre todo ánimo, aprecio, motivación a los valientes que se la estaban jugando.
Hablé con gente muy mortificada por el espantoso suceso, también hablé con gente muy ocupada, ayudando, llevando útiles a los centros de acopio, ayudando a sus vecinos, sumando soluciones a la desgracia que vivían en ese momento.
ES MOMENTO DE PREVENIR
De tomársela en serio, de planificar, de crear presupuestos, de implementar, de darle importancia al tema, de hacer cosas para que el gran problema jamás se presente.
Pedir a las autoridades, exigir a los gobernantes, proponer a los candidatos para que los incluyan en sus compromisos. Y nosotros los comunes y corrientes hacerlo a nivel individual, en lo cotidiano, en lo ordinario, usar menos agua en el regaderazo diario, instalar sanitarios que gasten menos agua, no tirar basura en la calle, cambiar la costumbre de cómo ir de compras, no utilizar una bolsa de plástico para dos zanahorias, llevar nuestra bolsa del mandado de ixtle como los de antes, además son tan bonitas y decorativas.
Interrumpo.
Y EN PUERTO VALLARTA
¿Cómo está protegida la naturaleza? ¿Cómo garantizar la vida de esa montaña que no solo nos da vida, nos da agua, nos da clima, nos da motivo de placer, de gozo y disfrute…nos da mucho mas, nos da dinero, negocio, bienestar económico, porque es motivo, motivo muy importante para que nos visiten los turistas?
¿Está garantizada nuestra montaña? ¿No habrá intereses personales que pretendan destruirla al quererla aprovechar en desarrollos inmobiliarios?
¿Está garantizado que las próximas autoridades municipales no repitan el ecocidio del pasado y antepasado trienio que autorizaban aberraciones que tanto afectaron a la ecología, a la vista y a la economía del destino?
¿Estamos realmente seguros de ser capaces de preservar lo que es de todos?
CUIDADO
Ya pasó, no es una película de horror, ya sucedió.
El parque de la Primavera está semidestruido.
En Puerto Vallarta abiertamente se ha atentado contra la montaña y contra el mar.
Tenemos experiencias malas en Boca de Tomates, en el centro de la ciudad, en Tomatlán, en las playas antes vírgenes, en Mismaloya, en Ixtapa, en las colonias, en el Cuale…
Cuidado.
Por hoy fue todo. Muchas gracias. Hasta el próximo viernes.










