Hagan olas
Gregorio González Cabral
27/07/2012
Refundidos
Para abundar en los motivos para que Aristóteles cierre Casa Jalisco, le coloque los sellos y solo después de fumigarla la dedique a otros menesteres, el miércoles hicieron en ese lugar, pagado por usted, una junta del PAN, como las que viene haciendo Calderón por los diferentes estados.
HAGAN OLAS
Aunque en el PAN nacional, ni quien pele a los de Jalisco, según eso, fueron convocadas y convocados perdedores, perdedoras y uno que otro ganón.
La única novedad medio agradable, fue la reaparición de “Niño” Tarsicio, el castigado con entregarle a Taylor y que luego aguantó los desprecios de los neo panistas que llegaron con Bebeto y que bien se reían de él, porque nunca ganó una elección.
De hecho ni quien se acordara hoy, hoy, hoy de “Niño” Tarsicio a no ser que era compadre de un panista llamado Felipe Calderón, que primero le vio aptitudes para cobrar en las casetas de las carreteras y luego se lo llevó, y lo tiene, como secretario particular, donde sí pudo dar buenos resultados.
Volviendo a las reuniones de panistas; es un mitote que traen desde Los Pinos, como para no dejar de sonar, a pesar de haber sido relegados al tercer lugar.
Para hacerla de emoción, inventaron que Gustavito Madero "no doy una", no fue puesto como presidente nacional del PAN por Calderón y ahora está en contra de “lo que dice el señor”.
Ahora andan diciendo la broma de que en el PAN, el Presidente de la República no impone a los presidentes de su partido. Chiste cruel para los enemigos de Calderón que hasta del PAN o del país, expulsaron.
No se sabe si Calderón les indicó en Casa Jalisco que lo apoyaran para que su esposa siga como presidenta panista nacional o si el apoyo será para Cocoa, la hermana histórica, porque perdió elección teniendo hermano presidente.
Lo que sea respecto del PAN, carece de importancia ahora mismo y para buen rato.
De hecho, si no van a castigar a los traidores, a los judas, a los de Herbert Taylor, Diego Monraz y el mismo Emilio González Márquez, sí los van a dejar ir vivos, sin confesar y restituir ¿qué del PAN puede interesar a los jaliscienses?
Así que estos abusos de los poderosos, estas ridiculeces tipo Martita y Chente despidiéndose de ¡Vámonos de México!, carecen de interés público y hasta de curiosidad pública.
Sobre todo cuando Gustavito Madero anda de ballet de El Peje, como si fuera cabeza de una más de sus tribus.
Lo que hagan o dejen de hacer con el PAN, en verdad es una de las diez mil cosas que tiene sin cuidado al público.









