Reflexiones
Hector Pérez García

12/07/2012

Aumentar el gasto de los visitantes

“Con los ajustes del Banco de México (BdeM) a las cifras sobre la actividad turística, el país registró un incremento de apenas uno por ciento en los ingresos por turismo internacional en 2011, por debajo del aumento de 3.8 por ciento que mostró en promedio el sector turístico mundial”

REFLEXIONES

Por Héctor Pérez García (*)

diletante62@yahoo.com.mx

 

México es uno de los 10 países con mayor número de turistas internacionales, sin embargo el gasto de los visitantes se ha visto disminuido ya que  los ingresos por turismo extranjero se redujeron en dos mil millones de pesos entre 2008 y 2010.

¿A qué se debe? Es la pregunta indicada. Puede haber muchas respuestas, pero dos se antojan procedentes: a que no tenemos mucho que vender a los visitantes y a que cada vez los turistas que vienen son de un perfil socio-económico bajo.

Sobre la primera propuesta basta ver cuáles son las naciones con mayores ingresos per cápita turística. Todos ellos del primer mundo donde “Las compras” abundan. En cambio en México hasta las artesanías han sido prostituidas; en los balnearios abundan las tiendas de joyería importada y ropa y calzado, ni hablar. Respecto a la segunda posibilidad México ha caído en la trampa traída al país por los hoteleros españoles, impulsada por intereses corporativos de los operadores de turismo dominantes y arraigada por los hoteleros nacionales por comodidad: el sistema del “Todo incluido”. Sistema depredador de la economía.

Don Miguel Torruco Marqués, posiblemente uno de los hombres que más conoce de turismo en México ha dicho en cuanto foro se le ha  permitido que el modelo turístico mexicano está acabado, y tiene razón. Nuestro modelo turístico oficial, <ya que es apoyado por la SECTUR> no aguantaría un análisis serio de sustentabilidad. <Ética, economía, responsabilidad social).  No es ético porque segmentos dominantes se benefician a costa de otros; porque se hace negocio con el patrimonio social sin responsabilidad; porque se lucra con el bien comunitario de la naturaleza: <montañas, playas, manglares, bosques>.

Con el propósito de fomentar las compras de los visitantes se impulsó en el congreso una ley para devolver el impuesto al valor agregado a los turistas, tal como se hace en muchos países que tienen mucho que vender. Nosotros Jamás hemos tenido turismo “comprador” por la sencilla razón de que no tenemos mucho que vender, y lo poco que ofrecemos demanda precios más altos que en la mayoría de los lugares de origen de nuestro turismo. Esperar que el turismo se incremente con la medida recién aprobada por los señores diputados es una falacia.

Si bien es cierto que cuando los mexicanos viajamos a algunos países de Europa y algunos estados de la Unión Americana y gozamos del reembolso de algunas compras, pocos turistas dentro del universo total de visitantes, realizan un viaje bajo el incentivo de un descuento en sus posibles compras. Habrá que aclarar que lo que se reembolsa en estos lugares es el IVA sobre compras de mercancías, NO de servicios. NO de alimentos y bebidas ni de estancias en hoteles. Los países que lo hacen buscan incentivar el consumo de productos manufacturados no necesariamente el turismo. No hay que confundir con el concepto de TASA CERO a Congresos y Convenciones que SÍ incentiva la afluencia de ese mercado extranjero. Entre los requisitos establecidos en la reforma para el reembolso está también la aclaración de que los comprobantes fiscales cumplan con las obligaciones de la ley, que las mercancías adquiridas salgan efectivamente del país y que el monto mínimo de compra sea de $1,200.00 pesos (unos 100 dólares). Pero reflexionemos bien. La devolución del IVA  a los turistas que hagan compras en nuestro país es una perfecta solución a un problema que no existe.

Para devolver el IVA a los turistas se contrataron varias empresas extranjeras especializadas en el proceso. A la fecha algunas han desertado. La razón es clara: no somos un paraíso para las compras. En cualquier caso, es difícil pensar que con la devolución del IVA aumentará de manera significativa el flujo de turistas a nuestro país. De hecho, yo me atrevería a decir que no llegará a México un solo visitante adicional por la devolución de este impuesto.

Miguel Torruco Marqués, ex presidente de la Confederación Nacional Turística (CNT), organización empresarial de carácter nacional integrada por alrededor de 30 mil socios, explica que la potencialidad turística de una nación no se mide con base en el número de turistas, sino en el de las divisas captadas. En 1994 México era la primera potencia mundial en captación de divisas; al cierre de 2008 llegó hasta el 18, a pesar de que ese año es considerado el mejor en materia turística. Para el líder empresarial, el modelo turístico que se desarrolló exitosamente durante la década de 1970 está mostrando signos de agotamiento y no se ha hecho nada por actualizarlo. Son 135 plazas de vocación turística que han dejado atrás la identidad histórica y cultural. “Las naciones que mejor preserven su medio ambiente y su identidad histórica y cultural serán las naciones que habrán de tener mayor provecho de la derrama económica del turismo en el futuro”.

El gran reto que se le presenta a México es evolucionar su turismo: renovarse e innovar. Mientras en México crece la discusión sobre si el país saldrá o no de la lista de los países más visitados del mundo, hay mucho que se podría hacer para aumentar el gasto y las estancias promedio de los viajeros internacionales que visitan los destinos mexicanos. Lo primero que tendría que hacer sería encontrar la manera de sacudirse la tutela de los grandes operadores de turismo que controlan los flujos hacía México. El país cuenta con suficientes atractivos como para dejar su turismo en manos de especuladores extranjeros. México ya tiene a Los Cabos como un destino para los ricos y famosos, <Como lo fue Acapulco> sin embargo su fama se erosiona con la llegada de hoteles que van tras el turismo masivo, como los Riu.

En la Riviera Maya se concentra el mayor número de hoteles de lujo de todo el país y aún cuando coexisten con hoteles masivos de paquete todo incluido, la característica de ser enclaustrados los protege ya que el turismo es altamente discriminador. Así y todo el país se ha contaminado en todos sus destinos de balneario con el fementido sistema del todo incluido que privilegia el precio a la calidad.

Algunos opinan que la gastronomía del país; herencia de nuestro pasado indígena y colonial no se ha explotado lo suficiente. La comida burguesa mexicana está olvidada en libros y casonas pueblerinas privilegiándose la cocina de los antojitos que sería tanto como pretender que todos los norteamericanos comen hotdogs y hamburguesas. Se sigue prefiriendo la enseñanza de cocinas extrañas como la francesa en vez de favorecer la nuestra. En estos tiempos tiene más prestigio la comida peruana que la mexicana. México tiene, por ejemplo, tres establecimientos en la lista de los 100 mejores de la famosa revista inglesa Restaurants y Perú sólo uno; además México cuenta con el reconocimiento a su cocina como Patrimonio Intangible de la Humanidad otorgado por la UNESCO.

Sin embargo Perú, se sigue posicionando en la mente del viajero como el país donde mejor se come de Latinoamérica.

Son insuficientes las opciones novedosas de hospedaje. Mientras en Sudamérica se han desarrollado empresas como Explora o Remota, que justifican sus elevadas tarifas por noche por persona en base a las experiencias que ofrecen, aquí no hay nada semejante. La lista es mucho mayor y un reto para la próxima administración federal debe ser cómo subir el gasto de los viajeros, no por un concepto elitista sino porque ese nicho es el que genera una mayor derrama económica.

 

MEMORANDUM

 

El concepto de incentivar económicamente a las aerolíneas para que vuelen a un determinado destino ha llegado a las alturas presidenciales. Nosotros creemos que es un concepto equivocado que no atiende las razones económicas por las cuales se sostiene en el aire una aerolínea. En reciente plática con Fernando Betanzos, un viejo turistero que conoce de turismo no tanto por turistero sino por viejo, explicaba que para que una aerolínea encuentre su punto de equilibrio debe contar con varios segmentos de negocio, uno de los cuales es transportar turistas. Ninguna aerolínea del mundo se sostiene en el aire sin carga.

Aunque aún está en estudios preliminares, la iniciativa del gobierno federal causó polémica y posiciones polarizadas entre participantes del sector turístico; algunos empresarios de servicios turísticos y hoteleros se manifestaron a favor de un esquema eficiente -incluso con recursos públicos y privados- y expertos del ramo aseguraron que garantizar vuelos es la forma "más cara" de atraer a un turista.

Dario Flota, director del Fideicomiso de Riviera Maya, consideró que el subsidiar vuelos de aerolíneas no es una estrategia nueva, y ha demostrado ser una opción demasiado cara y poco rentable, ya que el esquema no tiene un componente "compromiso" de la aerolínea con el destino. El subsidio "equivale a comprar turistas a un precio que regularmente es caro".

Agregó que la experiencia ha demostrado que la mejor estrategia para atraer vuelos a un destino, ha sido la promoción compartida entre el destino y las aerolíneas, de manera que aseguren un pasaje, en lugar de garantizar el asiento.

 

(*) El autor es analista turístico. 

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